Lo que pasa en tu vida, es un síntoma de lo que pasa en tu cabeza.
Por: Elvia Gómez
Imagina que en menos de dos meses la vida se transforma y se torna con una serie de sucesos poco esperados y si preocupantes; como por ejemplo dos choques en menos de dos meses, los utensilios útiles en tu trabajo y casa empiezan a descomponerse, tal vez una caída hace lastimar un pie o una mano, la enfermedad es constante, entre otros sucesos poco explicables, en ese momento pareciera que el mundo se volvió en contra. Desde la perspectiva de la aplicación mental, estas son señales de que hay que tomar decisiones y lo que pasa a nuestro alrededor nos orilla a tomarlas. Antes de entrar en un proceso de cambio, pase por todas las circunstancias antes mencionadas, en menos de dos meses choque mi carro de ambos lados de la manera más absurda que se puedan imaginar, afortunadamente, no hubo lesionados; no me vastó esas señales para darme cuenta que algo andaba mal, no en mi vida, sino conmigo, después caí enferma de neumonía y fue en ese momento cuando conocí a Sara Radillo, reconocida a nivel nacional como una de las mejores Aplicadoras Mentales; quien desde esa fecha hasta hoy me sigue enseñando: “que preste atención a esas circunstancias que nos hablan de lo que necesitamos resolver. Pues lo que pasa en tu vida, es un síntoma de lo que pasa en tu cabeza”. En mi caso los golpes del carro, representaban el impedimento para seguir avanzando, pues el carro tiene un significado: es un motor, y aunque no de nuestra vida, sirve para avanzar y movernos; en cuanto a la neumonía, me sentía tan sofocada e incapaz de resolver lo que me ocurría en ese momento, que mis pulmones se habían cerrado, sin embargo, no me cure con inyecciones, aunque si me las aplique, fue que salí de la enfermedad cuando empecé a tomar decisiones que cambiaron mi vida. Claro, que ha sido un proceso largo y aún me falta muchas cosas por resolver. Ahora pienso en seguir adelante y entre más camino diferentes pruebas encuentro, el error es pensar que el aprendizaje termino. Tal vez hoy no necesito empujones en mi auto que me indiquen seguir adelante, me suceden otro tipo de cosas, pero lo que sí ya no a una dimensión como antes, ahora la diferencia es que me doy cuenta, y entonces antes de culpar al mundo indago en mis pensamientos, para encontrar la causa del efecto que estoy viviendo. Te reto a que lo compruebes tú, observa que está pasando a tu alrededor e indaga en tus pensamientos para encontrar las respuestas, finalmente, todo está frente a nuestros ojos, sólo necesitamos estar alertas para descubrir la clave de nuestro camino.
Gracias por tu compañía y te espero la próxima en una aventura más, escríbenos a mundopeque@mundopequeno.org y mundopequeqro@hotmail.com .