viernes, 30 de septiembre de 2011

El valor de las cosas


El valor de las cosas 

Como todos los días desde que inició mi historia como mamá aprendo algo nuevo, hoy mi hijo de 6 años me dio una gran lección que se llama VALOR   y no me refiero a fortaleza, sino el valor que ponemos a las cosas. Regresando de la escuela mientras veníamos en el auto a mi hijo se le ocurrió una grandiosa idea, voy a vender tazos y ganar dinero. Su plan era sencillo, así que después de terminar la tarea se dispuso a realizar su plan, rápidamente saco tres sillas, un molde para poner su dinero y fue en busca de su colección de tazos,  así de sencillo se puso frente a la casa, y se dispuso a vender.

decidí sólo observar y no intervenir – ¡ah  como me costo trabajo! pero saben me di cuenta de algo grandioso, el valor de las cosas no existe tú se lo das, y lo descubrí cuando mi hijo transformó sus tazos en monedas de oro.

¿Cómo las transformó?

Pues les puso un valor elevado, más alto de lo que valían, imagínense que un tazo lo vendía a 8 pesos, y todos en este momento pensarán pues nadie compró a ese precio, para sorpresa mía, salieron sus amigos y empezaron a comprar, los pocos vecinos que estaban cooperaron y así se empezó a llenar su molde de plástico de dinero,  Él no tenía ni idea de las cuentas y no por eso dijo: “no lo hago porque no se contar”, al contrario, pidió ayuda a su hermana para hacer las sumas, la gente se acercó y hubo quienes pagaron su precio y otros negociaron con él, que capacidad de negociación que en menos de una hora junto 61 pesos.  

Que lección, antes yo hubiera opinado “no Charly están muy caros esos tazos, nadie los comprará así” y lo peor se lo hubiera dicho, dejando una instalación como en programación neurolingüística le llaman, o por así decirlo, un prejuicio,  y mejor decidí quedarme callada, y aprender que para mi hijo el valor de las cosas no existe, tú se lo das, tu decides hacer de la nada oro, y lo digo en todos los aspectos.   

PARA nuestros hijos no tienen limites, todo es posible, en cambio nosotros los ADULTOS  ante un proyecto anteponemos el juicio y nos limitamos, pensamos:  “no hago esto porque no sé, no tengo la capacidad, cómo le haré”, perdemos la valentía y no arriesgamos, no hablo sólo de dinero, hablo de poner a prueba nuestra seguridad.

El resultado que Charly obtuvo fue porque puso toda su confianza en lograrlo  y  lo hizo, no se detuvo a ver que lo que vendía era un simple metal ya usado, el tuvo la capacidad de transformarlo en dinero, y le dio valor. Esto se llama seguridad, confianza y valentía, es la que poseen los artistas cuando deciden que su trabajo vale, es la que decides tú cada día cuando te propones que sea un gran día y que por tu trabajo recibirás una gran recompensa, o tu mamá que sabes que todo tu esfuerzo es recompensado con amor, esta lección es del VALOR y creer tu hoy QUE MERECES DARLE UN VALOR A LO QUE HACES CON TODAS LAS FUERZAS DE TU ALMA, CONFIANDO EN LA RECOMPENSA, así como tus hijos lo hacen todos los días de su vida. 

Principio del formularioY TU YA DESCUBRISTE TU VALOR

miércoles, 21 de septiembre de 2011

Desarmar para armar


Mundo Pequeño “guía de padres”
Desarmar para armar
Por: Elvia Gómez
Cuando hemos tomado la decisión de iniciar de nuevo, de replantear nuestra vida, necesitamos desarmar para poder armar nuestro camino, definir las líneas de nuestro destino y así caminar de manera diferente.   Hace unos días nos encontrábamos buscando la manera de sacar la vieja cama de nuestra recámara, no nos habíamos percatado que cuando llegamos a nuestra casa, las cosas habían cambiado, antes pudimos meter el mueble al cuarto porque no había adecuaciones, que hoy tiene nuestra casa. Después de varios intentos finalmente nos dimos cuenta, que había que desarmarla, en lugar de luchar e insistir en sacarla a la fuerza.    Madera por madera fuimos quitando, eliminamos los clavos que unían las tablas, hasta que quedaron partes sencillas de cargar y fáciles de pasar por la puerta.    Entonces fue cuando me di cuenta que para volver a empezar, en lugar de pelearnos con el gran mueble, podemos desarmar parte por parte de lo que hoy representa nuestra vida; y así es menos pesado, más sencillo y fácil de identificar pieza por pieza, podremos avanzar y redefinir nuestro camino.  Lo que antes era lo que sostenía nuestras vidas, tal vez ahora ya no lo sea, porque hemos cambiado y las circunstancias también, si antes necesitábamos un gran mueble lleno de recuerdos, cargas emocionales, errores, miedos; hoy cuando lo hemos logrado desarmar nos daremos cuenta que lo sencillo, lo menos pesado, lo más simple es lo que requiere nuestra vida. Sin tanta complicación, sin el pasado que cargábamos en nuestra espalda.   Ahora reconstruiremos y armaremos nuestro presente de manera diferente, con la lección aprendida.   Cada parte, cada tabla, cada clavo tiene un significado, un para qué, pues estamos conscientes de que esta vez, después de haber desarmado, lograremos algo mejor.   Para todos alguna vez desarmar esa gran tabla, no resulta fácil, pues nos enfrenta a nuestros propios temores, a iniciar algo que jamás hemos intentado. Sin embargo, quienes se han atrevido a desarmar y agarrar hilo por hilo, tabla por tabla, han logrado grandes cosas, son quienes ahora transforman el mundo, pues descubrieron una nueva forma de construir y crear. Y a partir de lo que parecía un mueble viejo han creado una gran obra de arte llamada vida.   Gracias por acompañarme en esta aventura de crecer junto con nuestros hijos. Hasta la próxima

miércoles, 14 de septiembre de 2011

¿Tú ya decidiste curarte?

¿Tú ya decidiste curarte?



¿Tú ya decidiste curarte?
 Por: Elvia Gómez  Hernández
Desde hace algunos años, sé que las señales de la vida llegan a tí de la manera menos esperada y más sencilla que te puedas imaginar, tal vez esa palabra que necesitabas para tomar una decisión la escuchas en la radio, la lees en un periódico, una revista o en un libro; la recibes a través de un programa de tv o la palabra de un amigo. En mi caso por todos esos medios he recibido grandes enseñanzas. Veía una de mis series favoritas “Grey’s Anatomy”  cuando me llegó una gran reflexión, al final de la serie la protagonista hace una reflexión, siempre es una metáfora relacionada al trabajo de los doctores, y decía: “Si la infección te ataca ¿qué haces?: Vas al doctor, te tomas tu medicina y te curas; Dejas que siga la enfermedad  y aprendes a vivir con ello; O no haces nada y dejas que te mate. Creo que en mi caso este año tuve que tomar mi medicina y curarme de un mal llamado miedo e irresponsabilidad, no me había dado cuenta que vivía con un mal y ya estaba acostumbrada a  vivir con ello, pensaba: “me voy a curar y pasará”, pero estaba en la línea delgada de no hacer nada y dejar que me matara.  En todo proceso  de curación hay diferentes etapas, el miedo es el primer obstáculo para tomar la determinación de cambiar de estilo de vida, hay un dicho que reza: “siempre se puede estar mejor”, sin embargo cuando nos encontramos en medio de la enfermedad, no nos permitimos creer en esto, pensamos que es parte de lo que nos corresponde vivir, y buscamos justificaciones  ante nuestra enfermedad, llámale como le quieras llamar, miedo, irresponsabilidad, desorden, cobardía, justificación. Ante una enfermedad física y mental estamos acostumbrados a buscar un culpable, alguien afuera que tenga la responsabilidad de nuestra cura, es como decir: “tengo gripa pero no me curo, porque la medicina no es la correcta”,  “no me curo porque el doctor se equivocó”. En realidad detrás de esa justificación, esta nuestra irresponsabilidad para asumir que estamos enfermos por ser irresponsables con nuestro cuerpo, nuestra mente y nuestras acciones. Esto llevado al campo de la vida es igual,  los errores cometidos a lo largo de nuestra enfermedad son los síntomas que nos están indicando que algo esta mal, y necesitamos  corregirlos, tomar nuestra medicina y curarnos, de lo contrario nos acostumbraremos a vivir con ello. Si no lo resolvemos de fondo nuestra enfermedad puede llegar a matarnos y hablo en todos los sentidos, matar nuestros sueños, nuestros anhelos, nuestro entorno, nuestra vida y acostumbrarnos a estar en vida, muertos. Sin anhelos, sin sueños, sin arrojo, sin pasión, todo por no haber vencido la mayor enfermedad llamada “miedo”. El miedo se disfraza con estas palabras: “y si no puedo”, “si no soy lo suficiente bueno para ello”, “si no me lo merezco”, en fin palabras que nos hacen pensar en una idea falsa.  Todos podemos estar sanos, estar mejores lo único que necesitamos es creerlo, sabernos que somos capaces de lograrlo, dejar de buscar pretextos para no tomar nuestra medicina y curarnos. Lo importante es detectar en que punto nos encontramos de la enfermedad y atrevernos a salvarnos a nosotros mismos, pues no hay medicina, ni doctor que tenga efecto en ti, si tú no los haz decidido antes.  ¿Tú ya decidiste curarte?  Como siempre te agradezco me acompañes en una aventura, escríbenos mundopequeqro@hotmail.comEsta dirección electrónica esta protegida contra spambots. Es necesario activar Javascript para visualizarla . Tu opinión y comentarios nos hacen crecer.