miércoles, 31 de agosto de 2011

Unir los puntos hacia atrás

Unir lo puntos hacia atrás
Por: Elvia Gómez Hernández
Directora Mundo Pequeño  

Hoy tuve un recuentro con un buen amigo que deje de ver desde hace 3 años, precisamente el tiempo en que recibí de la vida un aprendizaje intenso, no con ello puedo decir que el resto de mi vida no hice nada, pero lo cierto es que los cambios más profundos en mi personalidad y mi vida se dieron desde hace 3 años. Cuando lo ví y me preguntó ¿que haz hecho?, regresé en el tiempo y como bien diría Steve Jobs “la vida se trata de unir los puntos hacia atrás”, me puse a unir los puntos que han formado la línea de mi camino; y en ese momento me dí cuenta que cada suceso tenía un fin y una utilidad. En el caso del fundador de Apple y Pixar  recuerdo que en su discurso en la Universidad de Stanford transmitido por TV, decía que un hecho tal vez insignificante como tomar un curso de caligrafía, 10 años después le trajo como resultado crear el primer ordenador Macintosh  de tipografías definidas y bellas. Sucesos aislados que en si mismos no tienen sentido, cuando son unidos retoman su significado y la fuerza que representan en nuestras vidas.  Hacer  el recuento de tu historia, es voltear hacia atrás, sin apegarte al pasado; todo lo que ha ocurrido en tu vida bueno o malo define en donde estás parado, así que si quieres transformar tu realidad puedes empezar por puntear esa pequeña línea, no necesitas saber el camino exacto para avanzar, lo cierto es que si necesitas saber a dónde quieres llegar y en el transcurso de tu camino las señales te guiarán.  Confía en los puntos que se conectan ahora para tu futuro, y lo más importante como lo expresa uno de los hombres más ingeniosos de nuestros tiempos Steve Jobs “ama lo que haces” y si aún no lo encuentras sigue en la búsqueda no tienes que ver necesariamente todo el camino para saber que llegarás. Después de todo, los puntos sólo se unen hacia atrás.  Todo dibujo sea grande o pequeño inicia por un punto, después se convierte en una línea punteada y toma forma como bosquejo y al final observamos un bello dibujo, llamado vida.  Te agradezco me acompañes nuevamente en esta sección para padres en crecimiento, escríbenos a mundopeque@mundopequeno.org Esta dirección electrónica esta protegida contra spambots. Es necesario activar Javascript para visualizarla es un gusto mantenernos en contacto contigo.

viernes, 26 de agosto de 2011

La lección del globo

La lección del globo
Por: Elvia Gómez Hernández

Si me preguntarán que aprendí este año, lo resumiría en una pequeña frase “la lección del globo”, si así es. Me di cuenta de ello, mientras observaba a mis hijos prepararse para lanzar el día de reyes su globo.

Aún no llegaban los globos, cuando uno de sus vecinos de 6 años se apresuró a su casa y salió corriendo para mostrar su globo y ser el primero en estar listo; sin embargo, en la espera un niño más grande le grito ¡suéltalo, suéltalo! aún sin la carta puesta, mi hijo de 3 años le gritaba que no. Duro la discusión sólo un minuto cuando el niño soltó el globo, como era de esperarse se puso a llorar. Yo imprudentemente intervine y en mi lógica de mamá gallina, me dirigí al más grande y le pregunte porque le había dicho que lo soltara, así que tenía que ir a contar a su casa lo sucedido, en la confusión la abuelita del niño del globo decidió, que el vecino  pagará el globo.

Reflexionando el asunto, me parece que muchas veces en el año actué como la niña del globo que lo suelta y busca quien repare el daño, pero saben la única responsable de soltarlo fui yo.

Cuantas veces soltaste tu globo y buscaste culpables, en lugar de aceptar la responsabilidad, cierto que es que en el caso de mi vecinito había una responsabilidad compartida por la edad, pero desde pequeños necesitamos aprender asumir nuestras responsabilidades, y en un acto tan sencillo como este, aprendemos a manipular la situación para aparecer como las víctimas.

También la premura del tiempo nos hace tomar decisiones precipitadas, a veces queremos ser los primeros y los únicos, sin entender antes que las cosas pasan a su debido tiempo, están hechas para ello para disfrutarlas y darles su importancia.

Yo este año aprendí ha hacerme responsable de mis actos y no tiene que ver con la culpa, simplemente con asumir que mis decisiones en ocasiones pueden ser correctas y otras no, todas tienen un efecto, en la metáfora del globo una decisión podría permitirnos soltar o tal vez perder, depende del enfoque que le demos.

Sería bueno preguntarnos ¿estamos listos para soltar el globo?

En este caso, el pequeño no lo estaba y por eso fue el llanto, pero cuando todos ya estuvieron listos y fue el tiempo de lanzarlo lo disfrutaron esperando con esa decisión una respuesta favorable, sus regalos.

Así es la vida, cuando sentimos que no es el momento de soltar el globo, dudamos de la respuesta, porque en el fondo sabemos que la premura, la impaciencia y la decisión incorrecta no traen el resultado correcto y por eso lloramos y nos duele nuestro error. En cambio si esperamos, nos tomamos el tiempo, lo disfrutamos y confiamos en que lo estamos haciendo bien nuestra respuesta será la mejor.

En este momento de mi vida he decidido aprender la lección, pues bien dicen que uno no pasa la prueba hasta que aprende la lección, decidí ser la niña que está lista para soltar su globo y tomar su mejor decisión con alegría, con esperanza, confiada y con la paciencia requerida, así como mis hijos lo hacen todos los días.

jueves, 25 de agosto de 2011

El piso que pisas es ¿ es frágil?

El piso que pisas ¿es frágil?

Por: Elvia Gómez  Hernández
Directora de Mundo Pequeño

Un buen día el piso de mi casa se botó, por así decirlo, literalmente el piso que estaba pisando era frágil y había terminado por quebrarse. Al principio sólo fue un mosaico pero a los pocos minutos eran todos los mosaicos de mi sala.

De inicio no fue agradable recibir la noticia, porque te pones a pensar: que es un presupuesto inesperado algo que no tenías contemplado, pero al final del día tienes que resolver la situación, y encuentras los medios para hacerlo.

Como siempre, estas pequeñas cosas que me suceden me dan grandes lecciones y seguro te preguntarás ¿y esto qué tiene que ver con la vida? Mi respuesta es mucho, porque cuando es frágil el piso en donde estamos parados llámalo decisión de vida, trabajo, escuela, amigos o familia tarde o temprano terminará por romperse. Sin embargo, como todo, esta situación nos brinda una gran oportunidad de aprendizaje.

La crisis nos lleva a empezar de nuevo y construir con mejores cimientos, con más oportunidades con enseñanzas y esta vez en lugar de poner un piso débil y barato elegiremos uno más resistente, sin importar el precio pues ahora sabemos que en donde estemos parados necesita haber bases sólidas.

El aprendizaje, es que en la vida el error nos da grandes enseñanzas y todos alguna vez hemos sentido que en donde estamos parados, tal vez no es el lugar correcto, lo bueno es que necesitábamos pasar por ese camino para saber que nuestra misión se encuentra en un lugar mejor, que si es grande lo que queremos pues necesitamos un piso firme, y cada mosaico que coloquemos es la dedicación, el empeño, la fuerza, la pasión, los sueños, las derrotas, y todo aquello que nos ha hecho llegar hasta donde estamos.

Lo cierto es que a veces tememos cambiar el piso de tajo, porque la creencia errónea es que es muy caro y aguanta nuestro piso otro poquito, los pretextos para mejorar son muchos, sin embargo, cuando las cosas no están bien del todo necesitamos iniciar de nuevo y tomar la  decisión para enfrentar un cambio, y cuando por fin veamos que es más fácil de lo que pensamos, habremos vencidos los miedos que nos detenían para buscar algo mejor.

A todo esto:  ¿Tu piso es frágil?

Gracias por compartir conmigo esta aventura de vida, te espero el próximo miércoles en tu sección Mundo Pequeño escríbenos mundopequeqro@hotmail.com

jueves, 4 de agosto de 2011

Los sueños se hacen realidad cuando son compartidos

Los sueños se hacen realidad cuando son compartidos

Siempre he pensado en esta frase y la he creído, sin embargo  para demostrar que la lección ha sido aprendida, la vida te pone pruebas que ponen al descubierto algo que llamamos congruencia.  Te voy a contar que tan importante es compartir; puede ser que en un momento de la vida perdamos el rumbo y pensemos que no necesitamos de nadie y nosotros podemos solitos, quien habla en ese momento es ese gran ego; que nos impide ver las cosas en perspectiva,  es decir desde lo alto de la butaca para ver ese gran panorama, pues a veces pareciera que sólo observamos  con miralejos y no podemos disfrutar de la función completa.  En mi camino por la vida he tenido la gran bendición de ser apoyada por grandes seres humano, el apoyo siempre ha estado ahí y en muchas de las veces lo que ha impedido los buenos resultados, no es un factor externo, ni la decisión de ellos, sino mi decisión de no aceptar la ayuda y el apoyo, pues no se quien me dijo que yo era la mujer maravilla que todo lo puede.  En estos último días aprendí que compartir es confiar y respetar las decisiones de los demás, lo que te pertenece por derecho divino nada ni nadie te lo puede quitar, esto se llama confianza, es algo así como multiplicar los esfuerzos, a veces preferimos complicarnos la vida en lugar de pedir ayuda y reconocer que este mundo avanza cuando todos estamos en la misma sintonía, que hay de malo en reconocer que necesitamos ayuda y apoyo y cuando lo hacemos veremos como el mundo se transforma.  Es muy fácil decir: ”yo sé trabajar en equipo, soy muy buena para eso”, “no tengo problema en aceptar las opiniones de los demás”, “estoy segura de lo que hago y puedo compartirlo sin ningún problema”, que bonito suena, sin embargo llevarlo  la practica, en lo personal,  me ha implicado una serie de retos que tienen que ver con luchar con el propio ego, con vencer los miedos y ver el mundo de otra manera, a través de los ojos de los demás. Cuando mis hijos comparten sus sueños no temen, ni piensan como nosotros los adultos, al contrario les gusta compartir sus ideas y ayudar al otro a realizarlas. Un buen día mi hijo de 6 años llegó con una gran idea “voy a hacer una película de dinosaurios”, le dijo a sus vecinos y cada uno aporto sus ideas y opiniones hicieron un plan y se organizaron para realizarlo, consiguieron la ayuda que necesitaban, por ejemplo a los papás que grabaron la película y la editaron; a los niños nunca les importó que lugar ocuparía su nombre en los créditos, simplemente  su sueño era ver realizada su película. Finalmente ellos saben que los sueños se hacen realidad cuando son compartidos. 
Te agradezco me acompañes en esta gran aventura de ser padre te recuerdo que puedes escribirnos a mp@ensenalosasergrandes.com.mx Esta dirección electrónica esta protegida contra spambots. Es necesario activar Javascript para visualizarla   y  mundopeque@muindopequeno.org

martes, 2 de agosto de 2011

Dejar de justificarnos nos hace crecer

Dejar de justificarnos nos hace crecer
Por: Elvia Gómez Hernández
Directora Mundo Pequeño 
El fin de semana mi hijo de 7 años me dio una gran lección, decir la verdad siempre, y afrontar las consecuencias de ello. 
Nos encontrábamos en una fiesta, los niños jugaban y cuando fue el momento de retirarnos y hacer la revisión,  la gente del lugar se percató que hacían falta  3 lámparas del jardín; de pronto en medio de la confusión, mi hijo despreocupado dijo que él sabía que paso y empezó su narración: un niño del lugar los había arrojado  al vacío, cuando la mamá del niño se percató de la situación volteó a ver a mi hijo como diciendo calla, y los niños se quedaron sorprendidos “lo habían descubierto”.  querían guardar la verdad, pero no les importó que tal vez sino hubieran hablado,  quienes habían organizado la fiesta  tendría que pagar por algo que no les correspondía, la mamá al darse cuenta de lo inevitable  reaccionó y se hizo responsable del asunto, pero la abuela  buscó una justificación e intentó defender al niño, lo grave no creo que haya sido el acto del niño, pues tal vez en su poca dimensión de las cosas para él fue una travesura, pero me parece que lo más grave fue la reacción de los adultos. Bien dicen que los niños y los borrachos dicen la verdad, y  lo cierto es que en situaciones como estas que pasan todos los días, ponen a prueba nuestra capacidad de congruencia. La pregunta que me hago: ¿cuantas veces ante el error propio y de los demás buscamos una justificación para evitar la verdad? para evitar el paso a la madurez.  Hace unos días un amigo me decía crecer a veces duele, y tal vez sino estamos acostumbrados a enfrentar nuestra verdad, duela verla, pero cuando la vemos como ver nuestro rostro ante el espejo, nos daremos cuenta que tendrá ventajas, y aprenderemos de ella.  Enseñar a nuestros hijos a hacerse responsable de sus actos es empezar por nosotros mismos, sin miedo, así como ven los niños las cosas.   Sin embargo, cuando la educación es de miedo e imposición, entonces por eso temerán decir la verdad. En este asunto los adultos a veces piden demasiado a sus hijos que vayan contra su propia naturaleza, y  que también mientan por ellos. Solaparlos en sus travesuras no es la mejor opción porque cuando crecen entonces el mensaje es: “siempre estarán para defenderme y yo no asumiré la consecuencia de ello”, pero al contrario en los pequeños detalles cuando les enseñamos que hay una consecuencia para todo acto, les estamos dando una gran herramienta que se llama responsabilidad y es la clave del crecimiento.  En lo personal aprendí mucho de esta situación pues al verlo de fuera me puse a recapacitar y preguntarme ¿me justifico de mis hechos? ¿Justifico a los demás por sus acciones?  Al respecto creo firmemente que cuando es el momento de enseñar es cuando en realidad aprendes, pues si quieres que tus hijos sean felices empieza por ti, si quieres que tengan valores profésalos tu con tu ejemplo, si quieres que ellos digan la verdad, dila tu primero. Nuevamente te agradezco me acompañes en esta gran aventura de ser padres, te espero la próxima en esta sección para papás y mamás con agallas, que día a día crecen con sus hijos.